UN DÍA FANTÁSTICO

Veo, que con las vacaciones y el trabajo agotador, ya no escribimos, y puede que ni siquiera entremos, pero para los que aún leais, aqui va mi redacción de lo que fue mi gran día de cumpleaños.
La jornada comenzó a las 8.00 de la mañana sin grandes novedades. A las 8.30 me habían preparado la primera parte, un simple aperitivo, de la cacería de animalillos negros con cuatro patas que andan por el suelo de las casas.
Después, a las 9.10 aproximadamente, tuvimos un cuantioso desayuno consistente en pan tostado y mantequilla para la que quisiera.
A las 10, nos dirigimos unas calles más allá para buscar mi gran regalo del día. Un anillito chiquito y monísimo que me hizo lo que más ilusión.
A partir de las 10 empecé a recibir llamadas de todo el mundo y mensajes que me hiciero mucha ilusión, desde Sevilla, Fátima, Roma, Burgos, Bilbo, Madrid, Las Rozas.... Estoy de un internacional!!
Entre llamada y llamada acabamos con el plan de la cacería que continuó hasta las 11.30 más o menos. Después pusimos la mesa y nos fuimos a El Parque del Oeste a ver a una Señora muy alta que está por allí todos los días.
A la hora de comer vino Susana a casa y tuvimos una comida buenísima y sorpresa consistente en espaguetis, el resto de la botella de vino dulce que habíamos empezado en la comida de ayer, huevos fritos con patatas y una tarta San Marcos.
Más tarde, a las 5 nos fuimos hacia El Escorial para asistir a los oficios allí y poder disfrutar escuchando a los niños del coro que habían acudido hasta allí solo para darme un recital maravillosos en el día de mi cumpleaños.
Para acabar el día tuve en casa una frugal colación consistente en leche, galletas y bollos. Muy apetecible y frugal. Y rematamos la jornada viendo la maravillosa película de la Pasión.
Para este remate se unieron dos amigas mías.
Pero como las grandes fiestas se celebran varios días, el sábado continuamos con una excursión por Manzanares del Real, en la que atravesamos el Río. Como me hacía ilusión mojarme decidí hacer ciomo que perdía el equilibrio con las piedras y caí al río mojándome dos veces de cintura para abajo y como solo me había mojado por abajo pedí al cielo que lloviera para también mojarme por arriba.
Después de esto paseamos un rato arriba y abajo para llegar a la otra orilla sin cruzar nuevamente el río. Buscamos los lugares más enrevesados hasat que un gentil alemán nos explicó como salir de allí y finalmente acabamos tomando el sol en El Pardo Primero y en mi casa después.
Como veis, un cumpleaños fantástico, lleno de emociones que no olvidaré en mi vida.
Os dejo una foto que me han enviado. Aquí acababa de cruzar el río y estaba un poquito mojada. Aún había sol en el cielo.
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Autor: María José
Fecha: 17/04/2006 14:37.
