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Resumen
- 08/08/2008 17:40 - De ternero a cordero
- 30/08/2008 23:04 - Corrida de rejones en Piedrahita.
De ternero a cordero
El motivo de este nuevo artículo se debe a las insistentes súplicas de nuestra madre. El suceso que voy a narraros no tiene nada de peculiar pero como a mamá le hace tanta gracia le haré feliz por unos breves instates.
No hará ni dos semanas cuando me encontraba en Campo, un pueblo de Huesca donde estabamos de campamento. Hacia las siete de la tarde de un julio caluroso decidí tomarme un descanso y salir a pasear. Al llegar a la puerta del jardín del albergue me encontré con un rebaño de ovejas. No era la primera vez que las veía pasar por delante de nuestro alojamiento pero sí la primera vez que me acercaba. Dudé si atrevesar el rebaño y continuar mi paseo hasta la finca de los caballos, pero al descubrir que las cabras pastaban junto a las ovejas sentí algo mas de respetos por los seres rumiantes y opté por quedarme de pie contemplando. Mi gran sorpresa llegó cuando de pronto vi a una oveja diferete a las demás. Su peculiaridad se encontraba en su trasero. Sí, asi es. De pronto vi que su cola era diferente a las del resto. Era grande, como el puño de una mano adulto, y se sacudía las moscas con movimientos laterales. Decidí ponerme las gafas, quizá todo era cosa del enfoque, pero NO. La cola de la oveja movía dos orejas de lado a lado. No comprendía nada. ¿Qué estaba pasando? Intenté acercarme un poco, pero me vi demasiado cerca de las cabras. Me subí a una piedra para poder ver mejor. Efectivamente, mis sospechas eran ciertas. La cabeza de un ser parecía salir del culete de la oveja. Pensé para mis adentros, que si relamente iba a parir el animal se tumbaría un poco. Mi asombro aumento cuando la oveja, mientras caminaba tranquilamente entre los verdes campos y se ponía las botas comiendo sin parar, dejo caer a un corderito rosita al suelo. Mi cara de emoción debió de verse desde todas las puntas del valle como luego comprobareís. Era cierto, acababa de presenciar el nacimiento de un nuevo ser vivo. Un corderito más en Campo. La oveja madre, ya consciente del hecho, decidió por fin dedicarle unos minutos al corderito y le lamió hasta dejarlo blanco como la leche. El pastor, que se encontraba bastante lejos de mi, se me acercó con el chucho entre sus pies y me dijo:
-Estaba allí lejos y cuando he visto su cara de pasmá he dicho, "ya ha parió otra"- Así de claros son los hombres del campo, y así de expresiva debió de ser mi cara.
En mi emoción y no sabiendo que decir no se me ocurrió otra cosa que exclamar llena de entusiasmo:¡que bonito ternerito, nunca antes había presenciado cosa así!-
Como es de suponer, el pastor tampoco JAMÁS había presenciado que un ternerito saliera de una pequeña oveja. No me arreó un golpe con su bastón porque Dios no quisó y con paciencia de hombre de campo me explicó: -Hija!! que esto es un cordero, el ternero es de la vaca.- No es que no supiera la diferencia entre los dos, simplemente no pensé antes de hablar."¡¡Tierra tragame!!" e intenté sacar un nuevo tema de conversación.
-Aquellas ovejas del fondo ¿también son suyas?- está fue la pregunta remate del día.Ojo levantado, mirada firme, y cara de paciencia infinita: - ¿Tú has visto aquellas ovejas? esas ni comen ni paren, las mías están gordas y paren"-, y me señaló a los dos corderitos que llevaba dentro de un zurrón. La ofensa no pudo ser mayor.
Tras mi última intervención opté por silenciar mi boca y mirar el paisaje con cara de felicidad; respiré profundamente intentando coger todo el aire de las montañas y olvidar el suceso, cuando el olor a caca de oveja penetró dentro de mis pulmones, hasta lo más hondo de mi ser. Finalmente, me dí cuenta de que lo mejor era pasear por dentro de la parcela.
Corrida de rejones en Piedrahita.

Bueno ya sabeis que lo mio no es la escritura así es que seré breve. Mamá, la abuela Carmina, Carlos y yo estuvimos en una corrida de rejones en Piedrahita. Nos lo pasamos bomba, fué muy emocionante y plásticamente muy bonito. Los caballos, mas de diez diferentes, una maravilla. Los rejoneadores estupendos, vestidos de charros salmantinos y sudando como pollos con la chaquetilla y la camisa puestas como si fueran de gala. Hice montones de fotos de manera que alguna parte de la corrida me la perdí de tanto estar pendiente de la cámara. En casa recorté y amplié alguna foto para luego pintar acuarelas. Esta que pongo es la que mas adeptos tiene para hacer una acuarela en grande. En fin ya os taladraré con las fotos de la corrida, de la casa de Piedrahita y de otras fotos que hice.
